7.8.12

Sintra, el lugar de los cuentos de hadas.

Sintra, que viene de Cintra, que a su vez deriva de Cynthia de descendencia Celta, significa Luna. Es una ciudad a 40 minutos en tren desde Lisboa. El viaje ida y vuelta cuesta alrededor de 4€; el tren sale de la estación del Rossio (Estaçáo de Caminhos de Ferro do Rossio) y llega hasta Sintra (última estación). Ahí hay que caminar unos minutos, rodeados por flores y bonito paisaje, hasta el centro de Sintra.



Al igual que en Lisboa, es mi segundo viaje a Sintra. Esta vez no era el plan, queríamos ir a la playa, pero justo ese día amaneció nublado y "frío" así que para hacer tiempo decidimos ir a Sintra. El clima era aún más frío y más húmedo, la niebla era muy espesa y baja. Eso le dio un encanto extra al Palacio da Pena.




El año pasado no conocimos el/los palacios, porque decidimos ir a Cabo de Roca, que bien valió la pena. Este año la idea era conocer el Palacio da Pena y la Quinta da Regaleiras. Al final sólo conocimos el primero, el clima, a pesar de lo lindo, no nos dejó seguir. Así que como dije el año pasado sobre el Palacio da Pena, en la siguiente visita conozco la Quinta y por qué no, el Castillo de los Moros. Este último es una de las construcciones más antiguas de Sintra, data del siglo X a.c (nótese el a.c.).



En el centro de Sintra, afuera de la oficina de Turismo, está la parada de autobuses que llevan a los castillos. Estos autobuses son caros, considerando que por 15 minutos se paga más que por llegar a Sintra; 5€ por subir y bajar del Palacio da Pena. La subida es una carretera muy estrecha, de doble sentido, donde el autobús tiene que hacer muchas maniobras para pasar. Después de curvas y árboles: el Palacio. Que no se queda atrás con los precios: 13.5€ por persona (¡carísimo!). Eso sin el trenesito que te sube a la puerta del Palacio, ese cuesta otros 2€, aunque se puede caminar perfectamente, pesado, pero uno llega, son unos 10 minutos, entre árboles altos, muy altos.




Fue Fernando II quien mandó construir el Palacio de la Peña (en español), en los restos que habían quedado en la zona después de un gran terremoto, a mediados del siglo XIX. El castillo sirvió como casa de verano de los reyes de Portugal, sin embargo la que más tiempo pasó en aquel bizarro lugar fue la madre del Rey Carlos I de Portugal, la Reina Amelia.



El Palacio es una cosa rarísima, por dentro: mezclas de estilos, de muebles, demasiado cargado y a mí no me gustó nada. Por fuera tiene el encanto de un castillo de colores, en un ambiente húmedo y raro, cumple con sus torres, su puente levadizo y qué decir de su Tritón. 



En Sintra no se olviden de probar las Queijadas. Son una especie de tartaletas de canela, bastante secas. Hay muchas cosas que ver, muchos palacios y quintas, cafés y restaurantes, hoteles lindos (algo caros), pero la siguiente vez me quedó dos días en Sintra. Lugar en el que Lord Byron y Hans Christian Andersen pasaron largas temporadas, sobre todo el primero quien vivió en el hotel más antiguo de la zona.



Siguiente post: centro de Lisboa.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

por fin pude entrar y leerte ! cuanto los extrañooo ! me encantaron las fotos y el lugar me lo imagine tal cual como siempre que te leo !

tengo que ir !!

los queremos ! V y J

Amanda dijo...

Lugar en el que Lord Byron y Hans Christian Andersen .... ? Me dejaste intrigada estuvieron alli ?

Zarawitta dijo...

Jajaja, al menos alguien que me lee nota mis errores. Ya lo completé, me comí la frase por andar investigando. Mil gracias :)

Maricruz dijo...

Y yo sigo viajando contigo. <3 virtualmente, pero lo hago.