10.3.16

[Cardamomo] Nómada Heladería

Nómada es uno de esos espacios adorables que he encontrado en este par de años (sí ya par de años) recorriendo esta ciudad, ahora oficialmente #CDMX. Una heladería, que si no me equivoco comenzó como un carrito de helados en forma de food truck, que acaba de abrir tu tercer espacio en la ciudad, dos en la Condesa y uno en el nuevo mercado de la Juárez, que aún es un pendiente.

El espacio que está en Ámsterdam 297 está bien organizado, es un lindo y limpio diseño. El café es de Buna lo cual lo vuelve excelente, los helados con sabores diferentes y servidos como postre al plato con pequeños detalles que los vuelven grandes helados (con precios de medio a caro -el café-). Sabores favoritos como caramelo con sal o cardamomo (insuperable).

Tienen sándwiches de helado, como los que comías cuando eras pequeña; macarrones, un poco congelados, pero gran sabor a probar de nuevo sólo por el pretexto; cositas ricas como la crème brûlée, demasiado dulce para mí, pero rica sin duda y servida con tu helado favorito.

Nómada es uno de esos espacios a los que hay que ir, luego volver y regresar, ¿les dije que hay que ir?


16.2.16

[Oaxaca 2016] Descubriéndola de nuevo

Todo el mundo debería iniciar el año viajando, o al menos hacer un viaje durante el primer mes del año, o bueno ¿no se puede vivir viajando? Sería el estado perfecto de vida.

Este año, también, comenzamos viajando. Un viaje muy diferente al del año pasado en todos sentidos, pero lo mejor a una ciudad que extrañaba mucho: Oaxaca.



Hace mucho tiempo hice otro post sobre la ciudad, literal mucho: 2011. En él contaba algunas cositas que todo el mundo que tenga algo de interés es posible que conozca. En este post la idea es contarles algunas de esas cosas que redescubrí de la ciudad, cosas que antes no estaban allí y cosas que me encantan, por las que espero regresar muy, muy pronto.






Así que en Oaxaca siempre hay que quedarse cerca del centro, entre la plaza principal y Santo Domingo. Oaxaca es sus mercados, el pasillo de "las carnes" con sus charolas y las señoras de los chapulines. En Oaxaca hay que caminar de ida y vuelta varias veces y comer tlayudas. Tomar chocolate con agua en los portales, conocer San Pablo y alejarse un poco para observar lo que queda entre la estación del ferrocarril y la Iglesia de la Soledad. Descubrir el Museo de Arte Moderno (MACO) y el de la filatelia con sus patios blancos y su luz. En Oaxaca hay que escuchar a la gente bailar danzón, a los globos gigantes que se mueven en el atrio de la catedral y los mezcales que se sirven en cada calle. A Oaxaca siempre hay que volver, en avión, en autobús, en coche y tal vez, algún día podamos volver en tren.



12.1.16

[Mantra del retorno]




Blog entra a remodelación para volver.

20.7.15

[Pronto de vuelta] Flores de verano para la espera

Después de tantos ires y venires... pronto de vuelta.