13.4.18

[Japón] Los tips para sobrevivir

Hace poco menos de una semana volvimos de 10 días de viaje en Japón. Es complicado describirlo porque es maravilloso, organizado, amable, perfecto, amé, amamos Japón, tal como esperaba y más. Antes de irnos, mientras planeaba el viaje, ya decía que no había llegado y no quería volver... tal cual.

Así que de los muchos posts que debo en los últimos años, literal, y de los muchos que podría escribir sobre Japón, escribo sobre los consejos para sobrevivir o mejor dicho vivir mejor el viaje a Japón.




1. Rentar Pocket Wifi
Si usted no tiene idea de lo que eso significa le cuento, es un pequeño aparatito que viene en diferentes formas y modelos que funciona como módem inalámbrico, nos deja conectarnos a internet de forma "ilimitada" en el lugar en que nos encontremos. Se pueden conectar diversos aparatos electrónicos como teléfonos móviles y computadoras. No lo dude, les salvará.

Lo rentas por internet, hay diversas opciones, para 10 días unos $50 usd. Lo recoges a tu llegada al aeropuerto en la oficina postal y desde ahí ya cuentas con Wifi. Para regresarlo te entregan un sobre prepagado que puedes depositar en el mismo sitio a tu regreso al aeropuerto.



2. Bajar apps de transporte público
¿Vives o has viajado en ciudades con grandes redes de transporte público? Entonces no tienes mucho de qué preocuparte. El metro, el tren y los autobuses en Japón son puntuales, rápidos y sencillos de usar, mientras tengas internet y estas apps a la mano. Mis recomendaciones como siempre son lo que a nosotros nos funcionó durante el viaje, seguro hay más, pero utilizamos una combinación de lo siguiente: Google Maps, Metro Tokyo y Japan Official Travel App. Entre ellas puedes encontrar desde la línea, el andén y el minuto en que salen el metro, los trenes o autobuses. 

3. Sí o sí Japan Rail Pass 
¿Planeas salir de Tokio? Entonces TIENES que comprar el Rail Pass, seguro que si llegaste a este post ya leíste algunos más sobre el tema, pero el JR Pass se compra desde tu país, hay muchas opciones tanto locales como compra en línea, yo los compré en: Japan Experience. Te los envían en un par de días por FedEx, la recomendación es comprarlos con tiempo, yo los compré mes y medio antes del viaje. 

Sobre el JR Pass hay varias opciones, las básicas abarcan prácticamente todo Japón por 7, 14 o 21 días en "primera clase" o normal. El de 7 días cuesta alrededor de 270 USD por persona con envío. Puedes tomar la mayoría de los trenes y reservar asientos, lo cual te facilita saber a dónde ir. Las estaciones están señalizadas muy bien por lo general, con información en japonés e inglés. 

En nuestro caso complementamos con la tarjeta de metro por 48 horas, para los últimos días en Tokio. Funciona muy bien y es barata, pero recuerda comprarla en el aeropuerto. Esta tarjeta funciona para las lineas de metro que no sean JR, lo cual también es sencillo de comprender y usar con la app 

El JR Pass incluye el N'EX que es uno de los trenes que te llevan de Narita al centro de Tokio. El recorrido es de aproximadamente una hora. Para volver como ya no teníamos el pase nos costó alrededor de 3000 yenes, unos 600 pesos mexicanos.

4. Traductor de Google 
En las zonas turísticas las personas japonesas pueden comunicarse en inglés, pero en otras no y saber algunas palabras básicas te ayudarán, sin embargo no en todos los lugares tienen información en inglés o menús traducidos, por lo que en ocasiones tener a la mano el traductor de Google te ayudará a tener más claridad.

Aunque claro hay lugares en los que te explican hasta con detalle cómo deberías de comer en ese restaurante:


5. Reserva con anticipación
Viajar a Japón, sobre todo en tiempo de cerezos, debe ser planificado con meses de anticipación. Los hoteles llegan a tener 98 % y más de ocupación así que si llegas sin planearlo será complicado encontrar en dónde dormir. Lo mismo para los trenes de larga distancia, reserva en cuanto llegues al país, aunque debes buscar la oficina JR adecuada, ya que algunas solo reservan para el mismo día. 

Otra cosa son los museos, tanto el de Ghibli (al que en una extraña decisión no fuimos) como el de Yayoi Kusama necesitan reservarse con al menos un mes de anticipación. Los boletos salen a la venta y se acaban en menos de una hora.

Y, sí, en estas fechas prepárate para las largas filas. Así que aprovecha el jetlag y sal muy temprano.

6. Todo se paga en efectivo
Aunque con la cercanía de los juegos olímpicos cada vez se integra más tecnología para lograr un serio incremento al turismo, la mayoría de los lugares no aceptan pagos con tarjeta, incluso algunos hoteles no lo hacen. Así que lleva yenes, puedes cambiar dinero llegando al aeropuerto, pero cuidado que según vi no aceptan pesos, así que mejor llevar dólares. 

En los 7Eleven, que como se puede ver en otros sitios te salvarán la vida en comida, bebida, pago con tarjeta y hasta una camisa nueva, tienen cajeros que aceptan tarjetas extranjeras, no todos lo hacen.

7. Siempre usa calcetines
En muchos lugares en Japon, como templos, hostales e incluso restaurantes no debes usar zapatos, sobre todo al subir a un tatami (pequeñas mesas bajas en las que te sientas a leer o comer que tienen un tejido especial). Así que siempre usa calcetines o medias, te aceptamos los hoyitos. En los lugares públicos hay estantes para dejar tus zapatos y otros hay bolsas de plástico para que los lleves contigo mientras recorres el templo.




Y, bueno algunas cositas más que te harán ser adorable turista:


  • No hables fuerte en el metro o tren
  • No respondas y tu teléfono y baja el volumen
  • Siempre agradece y para pedir algo, es decir el equivalente de "perdón" o "disculpe" siempre puedes decir "sumimasen"
  • En las escaleras del metro y otros lugares camina por la derecha y espera a la izquierda
  • Fórmate para entrar al metro o tren, siempre están señalizados los espacios
  • En Japón puedes tomar alcohol en público, así sea en la calle o en los trenes, pero siempre cuida el respeto por las demás personas.
  • No comas caminando y en muchas calles está prohibido fumar. En los restaurantes depende de cada uno, así que puedes preguntar antes.
Iré poniendo algunas cositas más mientras trato de escribir algunos posts sobre Tokio, Kioto, Hiroshima o Nikko, pero ¿alguna otra idea?

31.12.17

[2017-2018] "A por ello..."

Hay pocas formas de definir este año, confuso, largo, bueno en muchos sentidos, la mejor:


Gracias por seguir allí, ¡feliz 2018!

30.12.16

[À bientôt 2016]

Sobra decir que este año estuve más ausente que nunca. Parece una racha, cada año en México he escrito menos. En estos días se cumplieron tres años de haber vuelto, justo el mismo tiempo que pasamos en Madrid, y sí, se sigue extrañando como el primer día.

La ciudad nos ha tratado linda y sorpresivamente, muchas de las personas más queridas están aquí, ahora, pero otras están esparcidas por el mundo. Las saudades a veces son como la neblina en San Francisco presente casi cada día, a ratos y tan comunes.



El año complicado para el mundo entero, sobre decirlo - social, político y económico-, es triste, muy triste cuando se observa y se escucha un poco más allá. Balances complicados de hacer. Tanto que tuve que ver fotos para recordar partes de este año, espacios largos y otros que parecen agolparse sobre sí mismos. 

La primera mitad comenzó con Oaxaca siempre maravillosa y por primera vez compartida con NLE. Después disfrutada entre espacios breves y siempre queridos, entre asados y cachorros, familia, nacimientos y cumpleaños.

Nueva York y Washington se asomaron para recordarme cuanto me fascina esa ciudad de enormes contrastes, llena de todo, donde un hombre vela estaba ahí para sorprendernos, donde rodeados de libros encontramos de nuevo a "les compadres". Una casa antigua, con un desayuno de Tiffany´s nos encontró en el camino con olor a pan casero y café.

Perú llegó de forma inesperada, fue rápido, fue el puente de Chabuca Granda, fue aprender, ver el mar y cruzar el ecuador. Al volver, el mundo comenzó a contraerse.



El doctorado finalmente terminó, con una sensación de vació, pero terminó, al fin. Bastante solo, con un viaje a países que no conocía, leyendo a Vargas Llosa y The Girl on the Train, compartiendo espacios con las esculturas más impresionantes que he visto en mi vida en Copenhague, tomando cerveza, probando cafés, caminado, caminando, caminando y comiendo ostras en un pub de Dublín, soñando con volver al barrio de Salamanca. Allí donde están esas personas, donde están "las nubes de refresco sabor naranja".

A la vuelta, una luna azul de octubre a la orilla del mar marcó nuevos caminos para mi hermano y A., los mejores estoy segura.

Entre una vorágine de días que se comían unos a otros, difíciles sin duda, pero acompañados por las personas -las antiguas y las de reciente adquisición-, con espacios de comida italiana, fusión, yucateca, coreana, el mejor nigiri, los abrazos, las risas, los discursos de boda y las cenas... esos pequeños espacios (en los que siempre estás), nos llevaron de nuevo a Oaxaca.

Entre sus tlayudas, el chocolate, los chapulines, los globos, el mezcal y la sierra. Su música y sus calles, son mías siempre mías. Me devuelven, me esperan pacientes con el siguiente café en la plaza.

Hoy comenzando a ordenar a dejar atrás, a planear, a pensar... Retomando de a poco la cocina, los libros, las fotos, mis espacios, reconociéndome.

Siempre con ayuda de este pequeño espacio así nació.


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El conteo de libros un poco complicado, pero algunos maravillosos o entretenidos o surrealistas (Bretón en México).

Eso sí el conteo de los viajes acá. Esos viajes que digo que son pocos, se sienten pocos, se desean todos.

Ciudades: 
Cuernavaca - Tequesquitengo, Querétaro (4), Puebla,  Oaxaca (2), Nueva York, Madrid
Nuevas: Los Cabos, Lima, Washington, Copenhague, Dublín.

Países:
Estados Unidos y España. 
Nuevos: Dinamarca, Irlanda y Perú.

À bientôt 2016