13.10.13

[Londres] Unas semanas después, y el mejor postre que me he comido

Hace casi mes y medio que estamos en el tan platicado viaje. En este tiempo escribir no ha sido fácil, hasta contestar correos se ha vuelto complicado. Hoy es el primer día en el que realmente "no tengo nada que hacer" y me puedo sentar a comenzar mis millones de cosas acumuladas. Una de ellas es el blog

Pensé en saltarme lugares y quizá comenzar por lo más reciente, pero mejor en orden que luego se me pierden los lugares. Eso sí aprovecho para dar las gracias por este lado a Amanda (Poppies and IceCream) por todo lo bien que nos trataron, esto de los blogs deja cosas lindas y una de ellas ha sido ese viaje a Holanda. Ya casi te llegan las fotos :)

Por ahora vamos a Londres. Tenía un poco de miedo del Londres de mi imaginación, inseguro y gris, pero a la vez interesante y bonito. Nada que ver Londres ahora en mi realidad es soleado, seguro y tranquilo, fácil para moverse y ciertos espacios de comida increíble.


Las fotos probablemente no coincidan porque ya hay muchas guías sobre la ciudad como para hacer una más. Lo que sí es contarles un poco de lo que más me gustó. Una de esas cosas es la lámpara que ven arriba que se puso para la Vogue Fashion Night entre otros eventos. La lámpara está en el Victoria and Albert Museum y es de la compañía canadiense Bocci diseñada por Omer Arbel.



El Big Ben es uno de esos clichés que no importan en el tiempo. Es uno de esos puntos del planeta imperdibles. El parlamento por supuesto es también impresionante. De la Abadía de Westminster curiosamente esperaba algo más. Lo mejor de ello es que entramos gratis vía un muy buen concierto de órgano. Parece que hay temporadas, ciertas fechas del año los domingos por la tarde.

Seno de cerámica romano, visto en el British Museum

Como tal vez ya les conté, muchos de nuestros alojamientos en este viaje han sido vía AirbnB y ha funcionado increíble, todo la gente que hemos conocido forma parte importante de lo bien que la hemos pasado. En Londres no fue la excepción. La casa estaba en el límite de la zona 1 y 2, pero coincidió con un pub, el Canton Armsque al preguntar por él nos dijeron que estaba bien. Después buscamos y resultó que tenía estrella michelín. Y bueno el "chocolate fudge" es el mejor postre que me he comido. A parte de todo no fue tan caro.


Londres a pesar de ser la gran ciudad que es, es una de las más amigables en cuestión de transporte público, el metro no es muy enrollado y los autobuses son muy baratos (para Londres, claro) y fáciles de usar. 


Museos visitamos todos los que pudimos, el British Museum, la Tate Modern, el Museo de Ciencia, el de Historia Natural, Victoria & Albert, y las National Galleries. Cada uno en su muy particular estilo vale la pena. Pero si no hay mucho tiempo el British es el punto de inicio. Lo más maravilloso es que todos son gratis. Claro, qué otra cosa podemos pedir si se tiene medio mundo ahí dentro.


Música callejera hay en todas las ciudades, pero bueno hay de todo, estos chicos de "The King´s Parade" tocan muy bien. Vale la pena conocerlos.


Londres me sorprendió con su comida rápida, tal vez sea más que en EEUU, lo cual ya es mucho decir. Pero aclaro que mucha de ella es bastante natural, lo cual me gustó. Pret a Manger es una buena opción, recomendada por Marta a quien conocimos en Porto.


Tendría mucho más que mencionar sobre Londres, como Harrods que es una "freakés" que hay que conocer, tal vez no olvidarme de caminar y perderse un poco, las cervezas se llevan un punto extra, como la Guinness de "grifo", me pierden con el fish&chips que me pareció malísimo o con Picadelly Circus, pero me ganan con los mercados o con la oferta de teatro que no vimos, pero no importa.


Sí, Londres es caro, carísimo, pero hay que conocerlo. A parte ahora viéndolo desde Chicago ya no parece TAN caro. Seguimos con nuestro tour, mañana partimos a la escala más larga de todas, mi estancia en la Clark University. Mientras tanto que el mundo siga girando.